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Ya hemos estado en varios establecimientos de Fibonacci. Hemos ido a este ya que lamentablemente el que estaba enfrente el club Náutico Molinar ya no existe. Como todos los Fibonacci's son acogedor y decorado con buen gusto y venden sus propios productos de consumo: bruschetta en seco, mermeladas, balsámico etc etc y su propia linea de vajillas. Tomamos café latte y 2 bocadillos , uno de roastbeef y otro de mango, pollo etc. Todo super rico aunque hay q decirlo q los precios estan mas elevadas q una cafeteria normal pero tambien la ofetta gastronómica no es lo q encuentras en um cafeteria normal de barrio. Una variedad en panes con deliciosas combinaciones y una selecciónde diferentes té' s y cafés.. Pero de vez en cuando nos permitimos el lujo y nos encaprichamos para ir allí y disfrutar como auténticos reyes.
