L
Hoy he estado comiendo allí. La verdad es que se nos hizo un poco complicado encontrar sitio para aparcar (luego nos enteramos de que tienen un parking al lado para clientes). Una vez dentro ese problema dejó de tener importancia.
Desde el mismo momento de entrar te atienden los camareros con cualquier cosilla que puedas necesitar, con comida casera que elaboran ellos mismos ahí como su riquisima tarta de yogurt u otras cosas.
Normalmente no soy de comer en restaurantes porque suelen tardar mucho en dar la comida y a veces me cabrea que los camareros pasen sin hacer nada de caso, pero me ha sorprendido muy gratamente ver que eso no es así aquí y me lo guardo como uno de mis restaurantes de preferencia.
